
Empecé a hacer pipas y otras cosas de madera a principios del 2008, inspirado y guiado por un gran amigo, el fotógrafo argenmexicano Andrés Ramos, que un día me trajo su minitorno con eje flexible para jugar un ratito.
Lo que había arrancado como un taller para compartir entre aficionados se sostuvo con el entusiasmo (y las compras) de los amigos y conocidos a los que les gustaron las pipas y pasaron la voz. Así fui comprando algunas herramientas más, buscando distintas maderas, descubriendo otras formas de trabajar.
Mi experiencia anterior fue ayudando en pequeños talleres con la fabricación de relojes, barriletes, instrumentos de caña y otros utilitarios artesanales.
En el 2007 fui al taller de alfarería El Puco dirigido por Alessandro Jara, donde hice mis primeras pipas de cerámica.